lunes, 29 de octubre de 2012

Pasajera

En este momento.
Llueve.
Y se siente como cae.
Fuerte.
Muy fuerte.
Los rayos iluminan mi habitación, cual flash en plena oscuridad.
Y miro mi ventana, y me imagino que estas allá, mirándome, todo mojado.
Mojado, con algo en la mano.
Todavía no sé que puede ser.
Y mi panza me duele.
Me duele mucho.
Y ahora las chapas se mueven.
Y mis ojos se cierran.
Y la lluvia cada vez es más intensa.
Las preguntas crecen.
Las respuesta se pierden.
Y los flashes siguen.
Y vos estas ahí, todavía no te fuiste.
Y yo te miro a través de la ventana.
Y vos estas, y a mi me hace doler la cabeza eso.
Me nubla.
Me resta visión y me encandilo.
Estas ahí con algo en la mano,
Esas manos.
Esas manos que dieron tanto.
No quiero que entres.
Quedate bajo la lluvia.
Mirame.
Quedate y mirame.
Mirame comer.
Mirame dormir.
Mirame sonreír.
Mirame llorar.
Mirame, simplemente te pido que me mires.
Vos estas ahí, cerca de la autopista.
Donde el gas toxico se concentra.
Estas en tu casa.
Estas.
Vos existís.
Vos sos de carne y hueso.
Y tenes pelo y tenes intestino.
Y me miras, con esos ojos.
Esto es un soñar despierto.
Una pesadilla.
Un soñar y amanecer llorando.
Recordando todo.
Me duele la panza.
Y ahora hay que aprender a tamizar.

Adiós

No hay comentarios:

Publicar un comentario