Amarillo.
Blanco.
Pileta y agua clara.
Colores y sabores.
Uno que me encanta.
Y me llenó de dudas.
La desgracia.
Me persigue, me busca, me quiere.
Me desea.
Pero, yo trato de esquivarla, y la vuelvo a encontrar.
En una plaza.
En la colectora.
En ese puente.
Es la maldición de él.
Es su maldición.
Que no me deja dormir y no me deja sentir.
Ahora quiero dormir, dormir, por un rato largo.
En esa silla de tres sillas.
Rodeada de libros e historia.
Rodeada de polvo y madera vieja.
Dormiré para olvidar y para evitar pensar.
Adiós.
Y descubrí que con vos
ResponderEliminarmas me puedo expresar
me sorprende que
sin verte en vos empiezo
a pensar, mirarte los
labios seguro me hará sonrojar
como aquella vez que estando
cara a cara por tus ojos me deje cautivar
No creo que puedas imaginar
como me tuve que contener
por que mil besos te quería robar.
y hoy quizás te puedo contar
del finde que pase
con amigos de un partido disfrute
por las noches salí y tomé
quizás para no pensar en
ella que hice mujer.
el domingo simplemente paso
y me sorprendió el hoy
pero si de algo seguro estoy
es que vos ocupaste mas tiempo
que ella en mi mente.