viernes, 6 de julio de 2012

Renuncia


Dejo la renuncia a tu disposición, sobre aquel escritorio largo y de color marrón.
Dejo la renuncia cerca de un tambor, donde hay muchas pelusas y mucha imaginación.
Dejo la renuncia y me llevo el corazón.
Dejo la ternura y me voy al mismo lugar.
Me llevoel alma y dejo ojos.
Dejo armas y dejo anteojos.
Dejo voz y dejo aliento.
Dejo mi orgullo y también mi pelo.
Dejo el egoismo y dejo el espejismo.
Dejo la ambición y también el egocentrismo.
Dejo mi confusiones y también mi razones.
Dejo todo, por mi.
Dejo, dejo todo.
Que se vaya esa parte de mi.
Renuncio.
Dejo.
Me doy.
No me gustan los valientes cobardes.
No me gustan los que aparentan y no estan.
No me gustan que use mi ropa y mi cama.
No me gustan mis fotos, me gustan mis botas.
No me gustan tus libros, no me gustan tus vinos, no me gusta esa caja azul guardada.
No me gusta ese cofre rojo teñido.
No me gusta y renuncio.
Renuncio, a esas mentiras.
A esas caretas caidas.
A esas falsas cartitas.
Y a esa falsa sonrisa.
Y sobre todo a ese falso corazón.
Renuncio a todo lo que me haga mal.
Y acepto todo lo que me haga bien.
Y me rio, de la inmadures y la madures y la gente que no me importa ya nada.
Esa gente, que no entiende nada.
Esa gente, que no tiene un solo código.
Esa gente, que se puede quemar con el horno.
Que se quemen y que esa herida en el brazo, manos y dedos, les recuerde, que han lastimado.
Sufran.
Códigos, códigos.
Bla, que saben de códigos?.
Conocen la palabra?
Yo creo que no.
"Que ilusa puede ser una a veces."



Adiós.

Pd: "De mis manos, directo al corazón", como siempre. Siempre será así. Siempre que pueda lo haré con mis propias manos, con imaginación y con AMOR y con ira y con ternura, en este momento finalizo todo mi mal estar y lo convierto en un bien estar. Me voy de vacaciones, hasta dentro de unos días. Yo también necesito pensar. 

Adiós y gracias por leer este blog tan especial para mi, volveré pero feliz y enamorada de la vida y de personas que me llenen de verdad, no soporto tener mi mente sin ideas para escribir. Me gusta dar felicidad, no tristeza.
Ultimamente, daba más infelicidad que felicidad. Adiós y animencé a comentar y a decir TODO lo que quieran, nunca se cayen, porque el silencio vale más que mil palabras, pero también lastima más que mil balas.




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